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Artxiboa Martxoa 2006

Ebazpen "anoetagarria"

José Luís Rodríguez Zapatero espainiar presidentea eta Michèlle Alliot-Marie Defentsa ministro frantsesa bat etorri ziren atzo bake-abiapuntuak aipatzerakoan. Biek esan dute lehen urratsa indarkeriarik eza bermatzea izango dela eta gero gerokoak.

Berme-bidea ezaguna da. Diputatuen Kongresuaren ebazpenak (2005-O5-18) erabaki bezala: “si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad de poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia”. Testu hau ezagutu bezain laster Otegi pozarren agertu zen “Kongresuaren ebazpenak Anoetako (2004-11-14) adierazpena onartzen du” aldarrikatuz.

Horrela bada, aitortu ere aitortu beharko orduan, Anoetako adierazpenak Ajuria Eneko ituna (1988-01-12) onesten duela, orain 18 urteko itun harek zera esaten zuen-eta, hitzez hitz: “si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad de poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia”.

Batere alderik ez, beraz, bi testuon artean baina bai, ostera, zenbait alderdiren jarreren artean. Izan ere, nekez azaldu dezake PPk zergatik Ajuria Eneko ituna onartu arren ez duen orain Kongresuaren erabakia onartzen. Eta, aldi berean, nekez azaldu dezake Batasunak, zergatik 2005an miresgarria den testu berbera onartezina zen 1988an.

Segurutik politikak ez du dena argitu beharrik eta eskerrak gero politikagintza ez den eguneroko zirrikitu guztietaraino heltzen. Baina 1988tik 2005era, Ajuria Eneko itun onartezinetik Kongresuaren ebazpen “anoetagarriraino”, 500 inguru hildako izan ziren eta ea nork esplikatzen dien haien senideei unean uneko estrategien ondorioak baino ez zirela izan.

amat 2006/03/31

Los estatutos catalán y vasco, según Felipe V

Con ocasión de la reforma del Estatuto de Cataluña son recurrentes las diferencias entre las propuestas de Cataluña y Euskadi. Sin embargo, entre los diversos argumentos, apenas se recoge una diferencia que, a pesar de remontarse a una historia de hace 300 años, ayuda a entender el presente.

Se da por hecho que, dentro de los ordenamientos jurídicos actualmente en vigor en la Comunidad Autónoma Vasca y en la Comunidad Foral de Navarra, son sustanciales los derechos históricos y las competencias fiscales que toman cuerpo en el Concierto Económico vasco y en el Convenio Económico navarro.

Es también un dato objetivo que estas competencias fiscales aparecen recogidas en el Estatuto de Gernika de 1979, pero no así en el Estatuto de Autonomía de Cataluña del mismo año. Como es igualmente sabido, que la Constitución Española de 1978 reconoce las peculiaridades históricas de los territorios forales vascos, en tanto que no hace ninguna mención que pudiera considerar a Cataluña fuera de la regulación general.

Así las cosas, y ante el hecho histórico comúnmente aprendido en las aulas de que la corona de Aragón estuvo en la constitución del Reino de España, la pregunta es inevitable. ¿Qué pudo ocurrir para que a Cataluña se le nieguen los derechos históricos que se les sigue reconociendo a los cuatro territorios vascos? Para encontrar la respuesta hay que viajar en el tiempo hasta 1716.

Siglo XVIII. Felipe de Anjou, de la Casa de Borbón, y el archiduque Carlos, de la Casa de Austria, se enfrentan por la corona española en la Guerra de Sucesión. El enfrentamiento termina con la victoria del francés que, con el apoyo de los reinos de Castilla y Navarra y de las Provincias Vascongadas, vence a la corona de Aragón partidaria del pretendiente de los Austrias. Las consecuencias no se hicieron esperar. El nuevo monarca, Felipe V, primer rey Borbón en España, promulgó los decretos de Nueva Planta que abolían los fueros de la corona de Aragón (Aragón, Valencia, Mallorca y Cataluña), e impuso el modelo jurídico, político y administrativo de Castilla.

Las medidas fueron especialmente duras en Cataluña, por ser allí donde más resistencia se produjo. En 1716 se suprimieron las Constituciones catalanas de 1535, se abolieron la Generalitat y las Cortes de Cataluña, y se introdujo el castellano en la escuela y en la administración públicas, en detrimento del catalán.

Volviendo a Euskal Herria, con la perspectiva de los años no es aventurado ironizar que aquella posición favorable a la dinastía borbónica fue quizá una de las pocas veces en las que la causa mayoritaria de los vascos consiguió acertar con el bando de los vencedores.

Los vascos hemos sido durante 500 años grandes productores de armas pero, en contra de la mitología generalizada, siempre obtuvimos mejores resultados en los mercados que en los campos de batalla. Se nos dio mejor armar ejércitos ajenos que guerrear con los propios. Desde Amaiur hasta el alzamiento militar de Franco, pasando por Trafalgar y las guerras carlistas, lo nuestro siempre fue de derrota en derrota.

En cualquier caso, parece evidente que la posición favorable a la causa del Borbón en la Guerra de la Sucesión no sólo fue uno de nuestras contadas victorias bélicas, sino también uno de los éxitos políticos de mayor trascendencia y rentabilidad históricas. Si a los catalanes no se les reconoce hoy sus derechos históricos es porque no los contemplaron en su Estatuto de Autonomía de 1979. Y no pudieron contemplarlos en su estatuto porque no venían reconocidos en la Constitución de 1978. Una Constitución que, si bien deroga las leyes abolicionistas de los fueros vascos de 1839 y 1876, no podía hacer otro tanto con los fueros catalanes porque habían sido suprimidos un siglo antes por Felipe V y apenas quedaba ya memoria histórica de ellos.

Dicho de otra forma, la diferencia estatutaria vasca con respecto al resto de los textos autonómicos radica en su singular encaje en la Constitución española. Una Constitución que, con notables limitaciones, reconoce la peculiaridad histórica vasca y deroga expresamente las leyes que abolieron los fueros vascos en el siglo XIX. Unos fueros que si prevalecían en el siglo XIX era porque el primer rey Borbón los había confirmado a principios del XVIII como pago al apoyo recibido por los vascos en su carrera al trono.

Por todo esto y porque, también hay que decirlo, hace 30 años tuvimos la suerte de contar con una generación de políticos que, además de conocer la historia, demostró tener visión de futuro. Unos políticos que no sólo no se echaron al monte, sino que comprendieron que el camino se hace al andar y que hay que procurar estar en la toma de decisiones. Una generación convencida de que la política es el arte de lo posible, un arte que sólo cabe construirlo día a día, a base de esfuerzo, de compromiso y de realismo.

Treinta años más tarde, hoy más que nunca, si alguien merece algún homenaje no es otro que la generación de políticos que supo que la construcción nacional no pasaba por el enfrentamiento sino por aprovechar las posibilidades que nos dejó, quizá no muy conscientemente, Felipe V. Unos políticos que fueron capaces de sacar adelante un texto estatutario que, 27 años más tarde, sigue siendo un baúl de potencialidades habidas y por haber.

amat 2006/03/30

El pais que no inventó Sabino Arana

Con ocasión hace unos días de la presencia de Mariano Rajoy en Bilbao, el presidente del Partido Popular negó la existencia del pueblo vasco, argumentando que es un "invento de Sabino Arana". Probablemente habrán sido muchos los vascos que, llevados de un acendrado amor a su país, han terminado por inventarse mitos y tópicos a cual más exagerado e irreal, pero al margen de que -desde Roland hasta el Cid Campeador- ninguno de los pueblos vecinos está libre de igual pecado, en las filas del PP parecen estar empeñados en demostrar que vivimos una comunidad inexistente, que los vascos sufrimos algún tipo de alucinación colectiva, que imaginamos la historia a nuestra mejor conveniencia y que poco menos que asistimos a un país inventado hace apenas unos años por un señor llamado Sabino Arana.

El magistrado zuberotarra Oihenart, nacido cuatrocientos años antes de que Arana fundara el Partido Nacionalista Vasco, ya señaló que los navarros eran los legítimos herederos de los antiguos vascones y la historiografía actual le da plena razón. En 1643, el navarro Axular (formado en la Universidad de Salamanca en tiempos en que Gipuzkoa y Navarra dependían del Obispado de Bayona) cita ya al país del euskera constituido expresamente por los territorios de Alta Navarra, Baja Navarra, Zuberoa, Lapurdi, Bizkaia, Gipuzkoa y Alaba.

Las primeras afirmaciones en clave política y la aparición de una conciencia supraprovincial al sur de los Pirineos se producen como reacción frente al despotismo español y la administración centralista promovida por Carlos III, en la segunda mitad del siglo XVIII. A finales de este mismo siglo el guipuzcoano Larramendi acuña el concepto de "nación bascongada" y el alavés Landazuri habla en 1780 de "país bascongado", coincidiendo con la eclosión de los nacionalismos europeos y la simpatía por los pequeños estados propia de los intelectuales de la Ilustración. En 1801, el investigador alemán Humboldt recorre el país y lo reconoce expresamente como "nación vasca". Diez años más tarde el senador laburdino Garat preconiza la formación de un ""Estado Nacional Vasco" con los territorios de ambos lados de los Pirineos, cuya bandera y escudo serían los de Navarra. Precisamente será la Diputación de Navarra la institución que, en 1864, invita a las otras tres a participar en un proyecto mancomunado al que denomina "Laurac bat".

Es a partir de 1793 cuando las Diputaciones de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, que venían juntándose "desde tiempo inmemorial" para tratar asuntos de interés común, deciden sistematizar sus relaciones en unas Conferencias anuales para acordar cuestiones de índole comercial, industrial, fiscal y judicial, así como para fijar una estrategia conjunta en defensa de los fueros. A título de curiosidad actual, en las Conferencias de 1813, reunidas en Tolosa, se acordó que "los jueces sean naturales de las mismas provincias, porque el carácter, la educación, la lengua, las leyes, usos y costumbres de sus habitantes son muy particulares y no bien conocidos, si no es de sus mismos naturales, circunstancia que facilitará enterarse más pronto de las causas y fallarlas con más conocimiento". Asimismo, en las Conferencias de 1857, reunidas en Vitoria, se comunicó a la reina Isabel II que, en contra de cuanto disponía una ley del correspondiente ministerio español, "el nombramiento de los maestros incumbe al país, ya que deben poseer el idioma vascongado y ha sido siempre atribución de la Administración foral".

Probablemente fue en 1888 la última vez que las Diputaciones de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra se reunieron conjuntamente bajo el Árbol de Gernika. Para entonces ya se había inventado la fotografía y quedó constancia gráfica de ello. Siete años más tarde Sabino Arana Goiri creó el primer partido nacionalista vasco de la historia pero lo que nunca pudo crear fue el propio País Vasco. Estaba ya inventado mucho antes de que él naciera.

amat 2006/03/29

Orain 300 urteko aldea

Kataluniako Estatutu berria dela-eta, sarri dira aipagai Kataluniako eta Euskadiko estatutuen arteko aldeak. Inork ez du gogoan, ostera, estatutu biren arteko diferentziarik handiena orain 300 urteko historian oinarritzen dela.

Gauza jakina da Katalunia eta Euskal Herriko (Euskal Autonomia Erkidegoa zein Nafarroa) ordenamendu juridikoen arteko alderik nabarmenenak eskubide historikoak eta eskuduntza fiskalak (Kontzertu Ekonomikoa) direla.

Jakina ere bada, 1979ko Gernikako Estatutuak eskubide historikoak bildu arren, Estatutu katalanak ez duela beste horrenbeste egiten. Jakinekoa den moduan, 1978ko Konstituzio Espainiarrak 1839ko euskal foruak aipatzen dituela, Kataluniakorik batere aipatzen ez duen artean. Gauzak honela, galdera zera da: Aragoiko Koroa espainiar Estatuaren sortzaile izanda, zer dela-eta ez zaio Kataluniari eskubide “historikorik” aitortzen? Erantzuna, 1716an.

XVIII. mendearen hasieran Ondorengotza Gerra izan zen, borboiak (Felipe frantsesa) eta austriarrak (Karlos artxidukea) elkarren aurka. Euskal Herriko lau lurraldeak borboien alde aritu ziren eta Aragoi, Katalunia eta Valentzia, aldiz, austriarren alde. Gerra borboiek irabazi zuten, Felipe V.a erregetu eta, bere alde aritutakoak saritu eta kontra jardundakoak zigortu. Alegia, lehenengoen foruei eutsi eta besteenak hautsi.

Hau izan zen, segurutik, azken 500 urteotako historian zehar euskaldunok irabazitako gerra bakarra. Galdu genuen Amaiur (1522), galdu genituen XIX. mendeko karlistadak eta baita Francoren (1936) kontrakoa ere. Paradoxa izan arren, Herri hau beti izan da trebea armagintzan baina sekula ez du asmatu, ostera, armetan jarria.

Orain 300 urteko borboien aldeko hura gure gerra-garaipenik bakarrenetakoa izan zen, baita onuragarriena ere. Oraindik ere haren errentaz dugu indarrean dugun autonomi-maila eta, noski, baita 1978ko Konstituzioa zein 1979ko Estatutua negoziatu zutenen memoria historikoari esker ere.

Zenbait ia 30 urte geroago konturatu arren.

amat 2006/03/26

Errealismo apurren bat

Elbarritu taldeak Arzalluzengana jo zuen 1990ko Legebiltzarrerako kanpainan, EAJk bere hauteskunde-programan elbarrituen eskakizunak sartu zitzan. EBBren lehendakariak gogoan hartuko zituela agindu zien, baita galdetu ere beste alderdiekin biltzekotan ote ziren. “Bai, atzo HBrekin bildu ginen” – “Eta, zer esan zizuen?” – “Ba, autodeterminazioa lortzen dugunean gure aldarrikapen guztiak konponduko direla”. Elbarrituek esana, Arzalluzek kontatua.

Anekdota honetaz gogoratu naiz zenbaitek, Udalbideren egitasmoa zalantzan jartzeko, “subentzioak banatzeko leihatila” baino ez dela salatu duenean. Segurutik Udalbidek ez du nazio-eraikuntzarik konponduko eta ehundaka udalen eskuzabaltasuna mugatua izango da, baina zer pentsa ematen du gero ikusteak zein aberaskume diruarinak diren euskal udalen mugaz gaineko elkartasuna horren erraz gutxiesten dutenak.

Eskizofrenia politikoa. Kapaz gara Iparraldearen egoeraz lantua joteko eta bost urteotan Udalbidek bertan zabaldu dituen 1.200.000 euroak mespretxatzeko. Gai gara Nafar Gobernuaren lepotik mortalak eta bi salatzeko eta Udalbidek Nafarroako euskal ekintzei luzatutako 2.400.000 euroak hutsaltzat joteko.

Hizjarioa dugu maite. Ez dugu onartu nahi nazio-eraikuntza ez dela aldarri handi-mandiez egiten, eguneroko lanaz baizik. Noizbait lortuko omen duguna miresten eta honez gero eskuartean duguna arbuiatzen dugun bakoitzean, geure burua engainatu baino ez dugula egiten, gure erantzukizunari muzin egiten alegia.

Noizbait hasi beharko dugu onartzen ezin izango dugula beti jarraitu gure eskasiak inori leporatzen. Egunen batean onartu beharko dugu –eta behar bada ez da askorik falta— dagoeneko lortua duguna, aurrerantzean lortuko duguna baino askoz ere gehiago dela.

Beldur naiz ez ote dugun errealismo-bainuren behar, Lokarriren manifestazio-bezperan Jonan Fernandezek esandakoaren (Localia TV) ildotik. Kontua da, ordea, bainu hori nahita hartuko ote dugun ala nahiezta hartu eragingo ote diguten.

amat 2006/03/19

Triangelua

Begi bistakoa da gero. Euzko Alderdi Jeltzaleak aski du Alderdi Sozialistarenganako hurbiltze-itxura apurrik txikiena egitea, bat-batean sekulako salaketa latzak jasotzeko MLNVren ezker abertzalearen aldetik. Hori azpijana dela, joko maltzurra, duela 30 urteko bekatu berbera, neoautonomismo hutsa... ETAk ez duela horretarako amorerik emango eta hortik ez dela konponbiderik etorriko. Bapo.

Baina nahikoa da, ostera, Batasuna eta Alderdi Sozialistaren arteko keinu izpirik txikerrena, hutsaren hurrengo begirakune soila, ezker abertzale ofizial guztia ur-bitsetan jartzeko, pozarren agertzeko, neurririk gabeko baikortasunari amain emateko, adurra dariela ukabila altxatzeko, oraingoan gauzak, behingoz, konponduko direlakoan.

Mundu horretan inork ez bide du jendaurrean onartu nahi euren egitasmoa aurrera aterako bada jeltzale eta sozialisten arteko zubigintza ere behar izango dutela. Ezin ahaztu jeltzale eta sozialisten arteko hitzarmenak erakarri zuela Kongresuaren negoziazioaren aldeko ebazpena eta, gustatu ala ez, jeltzaleen leialtasunak babesten dituela Zapateroren erabakiak espainiar gizartearen aurrean... Aitortu ez arren Batasunari berari komeni zaion babesa hain zuzen ere.

amat 2006/03/18

Las vascas lo hicieron quince días antes

Hace 75 años, el 1 de octubre de 1931, apenas seis meses después de que en abril se proclamara la República, el Congreso de los Diputados aprobó el derecho de voto de las mujeres por 161 votos a favor y 121 en contra. Las ciudadanas del Estado español conseguían así el derecho a ser electoras, siguiendo el camino previamente roturado por Nueva Zelanda (1893), Finlandia (1906), URSS y Reino Unido (1918), Alemania (1919) y Estados Unidos (1920). Las mujeres de Francia (1944) e Italia (1945) tuvieron que esperar algo más.

Todavía hace 75 no había ningún rubor social en defender abiertamente que la mujer no estaba preparada para la política y no faltaban quienes se mostraban a favor del derecho electoral de las mujeres siempre que fueran mayores de 45 años. Diputados como el republicano Manuel Ayuso no tenían reparo en dar por buena una doble discriminación sexista y racista: “los científicos estiman que, antes de esa edad crítica, las mujeres latinas no están perfectamente capacitadas”.

A la hora de la verdad, votaron a favor los socialistas, conservadores y nacionalistas y, en contra, los republicanos de izquierda, radicales y radical-socialistas. Aunque sorprenda, ni todos los que votaron a favor estaban convencidos de ello, ni todos los que votaron en contra lo hicieron porque fueran contrarios al voto femenino. Unos y otros sospechaban que la mujer española, analfabeta y clerical, incidiría en la derechización del voto. Unos buscaban que así fuera y otros trataban de evitarlo.

Fue así como los partidarios de la República se debatieron entre el principio de los derechos universales para todas las personas y la reivindicación política de asegurar la consolidación del sistema republicano. El socialista Indalecio Prieto aseguró que el sufragio de las mujeres era “una puñalada trapera para la República”; la también socialista Margarita Nelken insistió en que “en España poner el voto en manos de la mujer era realizar uno de los mayores anhelos del elemento reaccionario”, y la reconocida feminista y radical-socialista Victoria Kent se mostró partidaria de aplazar la cuestión para un momento más oportuno. Desde el campo intelectual, un pretendido liberal como el escritor Pío Baroja dijo que “las mujeres votarán a los curas... ¡Ni hablar¡”

En el ámbito del nacionalismo vasco, tampoco el PNV era ajeno a la división social existente, lo que le llevó a votar a favor pero no sin antes evitar en lo posible todo debate público. Los dirigentes del PNV no podían ser ajenos a la existencia en su entorno del movimiento femenino Emakume Abertzale Batza, y tanto el propagandista José de Ariztimuño como el diputado por Gipuzkoa, Jesús María Leizaola, justificaron el sufragio universal recordando el papel que desde tiempo inmemorial los antiguos fueros habían conferido supuestamente a la mujer vasca. Sin embargo, el poeta Lauaxeta recogió el sentir de la mente popular vasca de la época: Ludira etorri gara / uso-antzo, zeu, urrumarako / leoi-antzo, neu, gudatarako (hemos venido a la Tierra / a modo de paloma, tú, para el arrullo / a modo de león, yo, para la guerra).

Con todo, aunque las ciudadanas españolas consiguieron legalmente el derecho a voto en octubre de 1931, no pudieron ejercerlo hasta el 19 de noviembre de 1933, cuando se celebraron las siguientes elecciones generales. Sin embargo, los historiadores se equivocan de continuo cada vez que citan esa fecha como el día histórico en el que las ciudadanas españolas votaron por primera vez. Lo que nadie dice es que, dos domingos antes, concretamente el 5 de noviembre de 1993, se celebró en Alava, Bizkaia y Gipuzkoa el referéndum del Estatuto Vasco y las electoras alavesas, guipuzcoanas y vizcaínas se adelantaron quince días.

Según La Voz de Guipúzcoa, en Donostia “fue el domingo cuando, por primera vez en nuestra ciudad, se acercaron las mujeres a la urna, consultadas para la emisión de su voto a favor del Estatuto. Y la mujer respondió, acudiendo en mayor número que el masculino a primera hora, apenas quedaron constituidas las mesas a las ocho de la mañana”.

amat 2006/03/18

Euskal andreak aurreratu ziren

Aurten 75 urte beteko dira espainiar Errepublikaren Diputatuen Kongresuak emakumeen boto-eskubidea erabaki zuela (1931-10-01). Eztabaida latzen ondotik, 161 diputatu alde eta 121 kontra.

Hainbat arrazoi ezberdinez baiezkotan azaldu ziren sozialistak, eskuindarrak, eskuin-errepublikarrak eta Euskadi nahiz Kataluniako abertzaleak. Ezezkotan, ostera, ezkerreko errepublikarrak, radikalak eta radikal-sozialistak. Harrigarri iruditu arren, alde botatu zuten guztiak ez zeuden emakumeen botoaren alde, ezta aurka ere kontra botatu zuten asko. Batzuok zein besteok uste zuten emakumerik gehienak kontserbadoreak eta ezjakinak zirela eta euren botoa zeharo eskuindarra izango zela, Errepublikaren kaltetan.

Iritzi horretakoa zen, esate baterako, Indalecio Prieto sozialista bilbotartua, eta bere alderdiak besterik esan arren aurkako botoa eskatu zuen, emakumeei botoa ematea "una puñalada trapera contra la República" zela eta. Virginia Kent feminista amorratuak ere kontrako botoa eman zuen, lehentasuna Errepublikari eustea zelakoan eta emakumeen boto-eskubidea beranduagorako utzi zitekeela aldarrikatuz. Ildo beretik Pio Baroja liberala, "emakumeek apaizek esaten diena egingo dutelako".

Emakume Abertzale Batza elkarte jeltzalearen eraginez, EAJren diputatuek "ez iritzi batez baina bai aho batez" emakumeen alde botatu zuten. Jesus M. Leizaola beldur zen berdintasun-lege haren ondorioz emakumeek ez ote zuten soldadutza egiten amaituko, baina baiezkoa eman zuen "foruei (omen) zerien tradizioari jarraituz". Lauaxeta poetak ezin hobeto laburbildu zuen orduko euskaltzaleen giroa:

Ludira etorri gara
uso-antzo, zeu, urrumarako
leoi-antzo, neu, gudatarako.

Edozein modutan, emakume espainiarrek ez zuten hauteskunde orokorrak (1933-XI-19) arte botorik ematerik izan eta, gutxitan aipatu arren, euskal emakumeak hamabost egun aurreratu ziren (1933-XI-05), Euskal Estatutuaren erreferenduma igande bi lehenago izan zen eta.

amat 2006/03/12

Nostalgiaren begi lausoak

Estatu Batuak, 1954, CBS telebistaren “See it now” (Ikusizu orain) informazio-programa. Edward Murrow kazetari zorrotzak harripeetan ere komunista susmagarriak ikusten dituen McCarthy senatorearen paranoia salatzen du. Garai epikoak ei dira.

Gerra-ostea da eta aberri-segurtasuna, informazio-eskubidea, adierazpen-askatasuna, kazetari-etika eta enpresa-interesak elkarrekin dira, nahas-mahas. Lehengai historiko hauekin George Clooneyk “Good night eta good luck” (Gabon eta zori on) filmea zuzendu du, komunikabideen jarduna eragin eta bihar erabakiko diren Oskar sarietarako 6 nominazio lortu.

Baina, inor gutxik aipatu arren, filmean ez da maccarthysmoa bakarrik aipatzen, baita telebistaren lehen iraultza ere. Telebistak familiaren hezitzaile zintzo izan behar zuela uste zutenen kontra, gizabanakoaren entretenitzaile alproja izateari ekin zion. Eztabaida hau 1950eko hamarkadan gertatu zen Ameriketan eta Europan, berriz, 40 urte geroago. Beti berandu.

CBS telebista-kateak ez zuen Edward Murrowren programa igande arratsaldera pasatu McCarthyren presioengatik edo eskuineko merkataletxeek boikota egin ziotelako, beste zenbait programa gustagarriagoren mesedetan audientziak muzin egin ziolako baino.

Kazetaritzaren historiak garai hartako informaziogintza nostalgiaz gogoratu arren, nekez gogoratu nahi izaten du lehiaketa eta zozketa-programa arinak orduan hasi zirena indartzen, irratigintzan trebatutako kazetariek egin ohi zituzten programa berritsu eta aspergarrien eraginez.

Clooneyren gidoiaren ikuspegitik, seguru gero Edward Murrow izan zela borroka hartako garaile morala, mccarthysmoaren salatzaile amorratua izan zenez gero, baina hori egia izanik, egia ere bada gainerako guztietan galdu egin zuena. Gure “guru” handia ez zen audientziari eusteko gauza izan, programa orduz aldatu eta denboraz murriztu zioten, eta iragarkiek, berriz, hanka egin.

Nostalgia hunkigarria da... urteak joan eta urteak etorri komeni ez diren pasadizoak lausotzen direnean gehienbat.

amat 2006/03/02

Amatiño

Luis Aranberri Mendizabal

Azken erantzunak
Nahi eta ezin Amatiño, 2012/02/09
tentaldixa oier g, 2012/02/09
Datu hauen zama Jaime, 2012/02/07
Krisialdia Jaime, 2012/02/06
Ez destak denborarik emon Amatiño, 2012/02/04