Olle Johanson Karolinska Institutuko katedradun bat da, neurozientzia departamentukoa. Hogeitapiku urte daramatza eremu elektromagnetikoek sortzen dituzten eragin ez-termikoak behatzen.
Gaur egun indarrean dagoen eremu elektromagnetikoen legediko babes mailen oinarria, zientzialari askoren iritziz, ustela da. Gezurra, argiago esateko. Oinarri hau, eremuok, edo erradiazio ez ionizatzaileek konkretuki, gorputz biologikoetan ERAGIN TERMIKOAK SOILIK SORTZEN dituztela da. ICNIRP eta OMSen entziklikek gainontzeko eraginak frogatu ezin direla diote, edo kaltegarriak ez direla.
Ez naiz zientzialaria, baina bai zientziazalea, eta oso nabarmena da ZIENTZIAren erabilera erlijiosoa egiten dutena multinazionaletatik eratortzen diren taldeetatik abiatuta. Hitzaren prostituzioa. Zientziak dioena hau da, edo bestea, eta punto pelota, nahiz eta metodo zientifikotik urruntzen diren argumentuak erabili. Argumentu nagusia sinismenean oinarritutakoa: ZIENTZIAK DIO. Erlijio hutsa, hitzaren adierarik manipulatzaileenean. Zientzia zalantzatik aurreratzen da. Galderatik. Dogmatik, ez. Zalantza horietatik piztutako esperientziek betetzen dute, metodo zientifikoa aplikatuz. ZIENTZIAk dio esaten denean, nork dioen aztertu behar da, jainkotasunezko izaki hori aztertu, eta zientifikoki, noski.
Seletunen, Norvegian, zientzialari talde bat bildu zen, Seletuneko deialdia deitu dena publikatu arte. Talde horretan Olle Johanson bera eta Yuri Grigoriev daude, biek MOE (edo OMS, WHO delakoa) barrutik ondo ezagutzen dutenak.
CALL by Olle Johansson,
Assoc. Professor, Karolinska Institute; Professor, The Royal Institute of Technology
Stockholm, January 5, 2011
To Anyone concerned,
In
November, 2009, a scientific panel met in Seletun, Norway, for three
days of intensive discussion on existing scientific evidence and public
health implications of the unprecedented global exposures to artificial
electromagnetic fields (EMF).
The
Scientific Panel recognizes that the body of evidence on EMF requires a
new approach to protection of public health; the growth and development
of the fetus, and of children; and argues for strong preventative
actions. These conclusions are built upon prior scientific and public
health reports documenting the following:
1)
Low-intensity (non-thermal) bioeffects and adverse health effects are
demonstrated at levels significantly below existing exposure standards.
2) ICNIRP and IEEE/FCC public safety limits are inadequate and obsolete with respect to prolonged, low-intensity exposures.
3) New, biologically-based public exposure standards are urgently needed to protect public health world-wide.
4) It is not in the public interest to wait.
Strong
concern has been voiced by the public, and by scientists as well as
public health and environmental policy experts, that the deployment of
technologies that expose billions of people world-wide to new sources of
EMF may pose a pervasive risk to public health. Such exposures did not
exist before the “age of industry and information”. Prolonged exposure
appears to disrupt biological processes that are fundamental to plant,
animal and human growth and health. Life on earth did not evolve with
biological protections or adaptive biological responses to these EMF
exposures. Exceptionally small levels of EMF from earth and space
existed during the time that all life evolved on earth on the order of
less than a billionth to one ten-billionth of a Watt per meter squared. A
rapidly accumulating body of scientific evidence of harm to health and
well-being constitute warnings that adverse health effects can occur
with prolonged exposures to very low-intensity EMF at biologically
active frequencies or frequency combinations.
The
Seletun Scientific Panel (((in alphabetical order) Adamantia
Fragopoulou, Yuri Grigoriev, Olle Johansson, Lukas H Margaritis, Lloyd
Morgan, Elihu Richter, and Cindy Sage) has adopted a Consensus Agreement
(Reviews on Environmental Health, 25(4), 2010, in press) that
recommends preventative and precautionary actions that are warranted
now, given the existing evidence for potential global health risks. We
recognize the duty of governments and their health agencies to educate
and warn the public, to implement measures balanced in favor of the
Precautionary Principle, to monitor compliance with directives promoting
alternatives to wireless, and to fund research and policy development
geared toward prevention of exposures and development of new public
safety measures.
En
noviembre de 2009, un grupo de científicos se reunió en Seletun,
Noruega, durante tres días en un intenso debate sobre las pruebas
científicas existentes y las implicaciones de salud pública de la
exposición global sin precedentes a campos electromagnéticos
artificiales (CEM).
El
Grupo Científico reconoce que el grueso de las evidencias sobre los
campos electromagnéticos requiere un nuevo enfoque para la protección de
la salud pública; el crecimiento y el desarrollo del feto, y de los
niños, y argumentan a favor de fuertes medidas preventivas. Estas
conclusiones se basan en informes científicos y de salud pública
anteriores documentando lo siguiente:
1)
Efectos biológicos y efectos adversos para la salud (no térmicos )en la
exposición a baja intensidad están demostrados en los niveles muy por
debajo de los estándares de exposición existentes.
2)
Los límites de seguridad pública de la ICNIRP , del IEEE , y de la FCC
son inadecuados y obsoletos con respecto a la exposición prolongada de
baja intensidad.
3)
Se necesita con urgencia nuevas normas públicas con base biológica,
para proteger la salud pública frente a la exposición en todo el mundo.
4) No es de interés público que se demoren las nuevas normas a aplicar.
Una
fuerte preocupación ha sido expresada por el público, y por los
científicos, así como por expertos en salud pública y en política
ambiental, que el despliegue de las tecnologías que
exponen a miles
de millones de personas en todo el mundo a nuevas fuentes de CEM puede
suponer un riesgo generalizado para la salud pública.
Tales exposiciones no existían antes de la "era de la industria y de la información". La
exposición prolongada parece perturbar los procesos biológicos que son
fundamentales para las plantas, los animales, el crecimiento y la salud.
La vida en la tierra no evolucionó con la protección biológica o de
adaptación con respuestas biológicas a estas exposiciones a los CEM. Los
excepcionalmente pequeños niveles de EMF de la tierra y en el espacio
existieron durante el tiempo que se desarrolló la vida sobre la tierra
del orden de entre una milmillonésima y una diezmilmillonésima de Vatio
por metro cuadrado.
El
conjunto de evidencias científicas rápidamente acumuladas del perjuicio
para la salud y el bienestar constituyen advertencias de los efectos
adversos para la salud por las exposiciones prolongadas a los campos
electromagnéticos, CEM, de muy baja intensidad en frecuencias
biológicamente activas o combinaciones de frecuencias.
El
Grupo Científico de Seletun (por orden alfabético) Adamantia
Fragopoulou, Yuri Grigoriev, Olle Johansson, Lukas H Margaritis, Lloyd
Morgan, Elihu Richter, y Cindy Sage) ha adoptado un Consenso General
(Revisiones sobre la Salud Ambiental, 25.4.2010, en la prensa) que
recomienda las acciones preventivas que se aconsejan ahora, considerando
las pruebas existentes potencialmente peligrosas para la salud a nivel
global.
Reconocemos
el deber de los gobiernos y sus organismos de salud la misión para
educar y advertir al público, para aplicar medidas equilibradas en favor
del principio de precaución, para supervisar el cumplimiento con
las directivas de la promoción de alternativas a la tecnología
inalámbrica, y para financiar la investigación y el desarrollo de
políticas orientadas hacia la prevención de los riesgos y el desarrollo
de nuevas medidas de seguridad y salud pública.
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-LAMAMIENTO DE SELETUN. Entrega el 14 de febrero a las 19 horas en el World Mobile Congress of Barcelona, a las 19.00 horas.