Josu Leokanne
Zero, un producto basado en una estrategia inteligente de Coca-Cola
Sustituir Coca-Cola Light por Zero habría sido un error. Creo que era estratégico mantener el producto Coca-Cola Light con todos los valores adjuntos que tiene, y sacar un nuevo producto bajo en azúcares y libre de prejuicios que le impidan entrar en nuevos mercados.
Saltando de un sitio a otro he llegado al blog de Josu San Martín, un eibarrés de edad difícilmente deducible leyendo su blog. Interesado en lo que contaba, he llegado a un artículo en el que exponía varios argumentos por los que no veía rentable el producto Coca-Cola Zero, llegando a augurar que no superaría la crisis. Las reflexiones de Josu las resumiría en dos puntos:
- Coca-Cola Light y Coca-Cola Zero son un producto muy similar.
- Mantener en el mercado los dos productos significa un gasto innecesario de publicidad, almacenaje, etc.
En mi opinión la clave no es que la composición de una u otra sea similar, a pesar de la diferencia que pueda existir. Coca-Cola tiene medidos los costes que le puede suponer mantener en el mercado Coca-Cola Zero.
Es una cuestión estratégica de márketing. Son conocidas las limitaciones de Coca-Cola Light para acceder a nuevos mercados por las connotaciones que tiene el producto, cercano al público femenino, con las consecuencias que conlleva (un hombre que consume un producto destinado a mujeres es automáticamente etiquetado y corre el riesgo de ser objeto de risa, como Josu comenta).
"De hecho, el otro día, pedí una Coca-Cola Light en un bar, y mis amigos se echaron unas risas a mi costa."
La opción de cambiar de marca, o incluso de reemplazar el producto Coca-Cola Light por Coca-Cola Zero con su diferente composición, no sería efectiva. ¿Por qué? Porque cambiarían de producto, pero los consumidores seríamos conscientes de la sustitución, ergo aplicaríamos a Coca-Cola Zero todos los valores que la Light había adquirido.
Actualmente la gente está cada vez más preocupada por su línea. Sin hacer nada efectivo para cuidarla realmente, existe una preferencia creciente por productos bajos en grasas, azúcares, etc. Pero a su vez, sigue existiendo vergüenza por consumir este tipo de productos.
Como producto en sí, Coca-Cola Zero me parece un deseo de autoengaño, una muestra más de la estupidez humana, pero una acción inteligente por parte de Coca-Cola. No creo que sea la crisis la que barra el producto. Lo quitarán cuando todas esas barreras ideológicas que bordean los productos light desaparezcan. Mientras tanto, a gastar en publicidad, diseño, envasado, almacenaje, etc.
Conclusión: Cuánta economía generamos con las tonterías que tenemos en la cabeza. :-)
